Medalla de Oro
Las Esclavas del Sagrado Corazón reciben la Medalla de Oro de Jerez por sus 143 años de entrega a la ciudad
La Congregación recibe la máxima distinción municipal en un Pleno solemne celebrado en los Claustros de Santo Domingo, en reconocimiento a su trayectoria educativa, social y humana desde su llegada a Jerez en 1883
La Congregación de las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús ya cuenta con la Medalla de Oro de Jerez. La ciudad ha reconocido así sus 143 años de compromiso con la educación, la atención a los más vulnerables y la formación de generaciones de jerezanos y jerezanas, en un acto institucional celebrado en los Claustros de Santo Domingo.
La entrega de esta distinción ha tenido lugar durante un Pleno extraordinario y solemne presidido por la alcaldesa, María José García-Pelayo, acompañada por la delegada de Educación, Nela García, que ha sido también la instructora del expediente. Ambas han hecho entrega de la medalla a Rosario Pérez López, superiora provincial de la Congregación, e Inmaculada Ureña Vaquero, superiora de la comunidad de Jerez.
El acto ha reunido al delegado territorial de Educación, José Ángel Aparicio, representantes de la Corporación municipal, miembros de la Congregación, integrantes de la comunidad educativa y representantes de la Hermandad de Humildad y Paciencia, promotora de la solicitud de este reconocimiento. En el escenario ha presidido la ceremonia una imagen de Santa Rafaela María, fundadora de la institución religiosa.
Durante su intervención, García-Pelayo ha definido la concesión de la Medalla de Oro como un acto de justicia y gratitud hacia una comunidad que forma parte de la historia de la ciudad desde 1883. La alcaldesa ha destacado su contribución a la educación de numerosas generaciones y ha defendido la importancia de reconocer a quienes trabajan por el desarrollo de Jerez.
«Los jerezanos sabemos reconocer a los que hacen bien a Jerez, a los que cuidan de esta ciudad y a los que han hecho a esta ciudad grande», ha manifestado, insistiendo en que «no podemos permitir que nadie que apueste por Jerez pase desapercibido».
La regidora también ha querido recordar los primeros pasos de la Congregación en la ciudad, cuando su labor se centró en atender a un centenar de niñas que vivían en situaciones de abandono y vulnerabilidad. Las religiosas les proporcionaron acogida, protección y cariño, además de una formación que les permitiera afrontar su futuro con mayores oportunidades.
García-Pelayo ha aprovechado la ocasión para animar a las Esclavas a continuar desarrollando su labor en Jerez y mantener su compromiso educativo con los jóvenes. «Hoy no termina el camino», ha señalado, expresando el deseo de que la Congregación siga presente en la ciudad y ofreciendo oportunidades de futuro a las nuevas generaciones.
También ha dedicado palabras de agradecimiento a la Hermandad de Humildad y Paciencia por impulsar esta distinción y por la relación de colaboración y cercanía que mantiene con la comunidad religiosa. En este sentido, ha destacado que el trabajo conjunto entre instituciones y colectivos permite alcanzar objetivos beneficiosos para la ciudad.
Más de 140 años de compromiso educativo y social
La delegada de Educación, Nela García, ha sido la encargada de explicar los méritos que justifican la concesión de la Medalla de Oro, dando lectura a la propuesta aprobada por el Pleno municipal el pasado 29 de mayo de 2026.
Entre los argumentos recogidos figura la destacada labor de la Congregación en beneficio de la comunidad y su vinculación continuada con Jerez. García ha puesto el acento en la huella que las religiosas han dejado en varias generaciones a través de la educación y la transmisión de valores.
Asimismo, ha resaltado su dedicación a niños, jóvenes y familias durante más de 140 años, así como su capacidad para adaptarse a los cambios sociales sin renunciar a principios como la solidaridad, el esfuerzo y la atención a las personas más vulnerables.
La Hermandad de Humildad y Paciencia, impulsora del reconocimiento
El hermano mayor de Humildad y Paciencia, David Calvo, ha explicado los motivos que llevaron a la corporación a promover la concesión de esta distinción. Desde la llegada de las Esclavas en 1883, ha señalado, miles de niños y niñas han pasado por sus aulas, manteniendo muchos de ellos un vínculo de orgullo y pertenencia con el colegio.
Calvo ha destacado que la trayectoria de la Congregación representa una historia compartida con numerosas familias jerezanas, tanto por su labor educativa como por su dimensión espiritual. Una relación de cercanía y convivencia con la Hermandad que fue determinante para poner en marcha la iniciativa.
Por su parte, Eva Martín, directora del Colegio Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús, ha reivindicado el legado humano de las religiosas y su influencia en alumnos, familias y profesionales del centro. Ha recordado que la enseñanza impartida durante todo este tiempo ha ido mucho más allá de los conocimientos académicos, incorporando valores como la confianza, el servicio, el perdón y la capacidad de superar las dificultades.
La Congregación recibe la distinción como un compromiso renovado
El cierre de las intervenciones ha correspondido a Rosario Pérez López, superiora provincial de la Congregación, que ha agradecido a la ciudad este reconocimiento y ha querido poner en valor el trabajo cotidiano y silencioso de las religiosas.
La superiora ha subrayado que la medalla representa a cada una de las integrantes de la comunidad y no únicamente a una institución. También ha expresado el agradecimiento de las Esclavas por la acogida recibida desde su llegada a Jerez, una ciudad que, según ha señalado, les ha abierto sus puertas y les ha ofrecido su cercanía, su fe y su calor.
La Congregación acepta así la Medalla de Oro de la Ciudad «con inmensa humildad», pero también como un compromiso renovado con Jerez, después de casi siglo y medio de presencia y servicio.

La Congregación de las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús ya cuenta con la Medalla de Oro de Jerez. La ciudad ha reconocido así sus 143 años de compromiso con la educación, la atención a los más vulnerables y la formación de generaciones de jerezanos y jerezanas, en un acto institucional celebrado en los Claustros de Santo Domingo.
La entrega de esta distinción ha tenido lugar durante un Pleno extraordinario y solemne presidido por la alcaldesa, María José García-Pelayo, acompañada por la delegada de Educación, Nela García, que ha sido también la instructora del expediente. Ambas han hecho entrega de la medalla a Rosario Pérez López, superiora provincial de la Congregación, e Inmaculada Ureña Vaquero, superiora de la comunidad de Jerez.
El acto ha reunido al delegado territorial de Educación, José Ángel Aparicio, representantes de la Corporación municipal, miembros de la Congregación, integrantes de la comunidad educativa y representantes de la Hermandad de Humildad y Paciencia, promotora de la solicitud de este reconocimiento. En el escenario ha presidido la ceremonia una imagen de Santa Rafaela María, fundadora de la institución religiosa.
Durante su intervención, García-Pelayo ha definido la concesión de la Medalla de Oro como un acto de justicia y gratitud hacia una comunidad que forma parte de la historia de la ciudad desde 1883. La alcaldesa ha destacado su contribución a la educación de numerosas generaciones y ha defendido la importancia de reconocer a quienes trabajan por el desarrollo de Jerez.
«Los jerezanos sabemos reconocer a los que hacen bien a Jerez, a los que cuidan de esta ciudad y a los que han hecho a esta ciudad grande», ha manifestado, insistiendo en que «no podemos permitir que nadie que apueste por Jerez pase desapercibido».
La regidora también ha querido recordar los primeros pasos de la Congregación en la ciudad, cuando su labor se centró en atender a un centenar de niñas que vivían en situaciones de abandono y vulnerabilidad. Las religiosas les proporcionaron acogida, protección y cariño, además de una formación que les permitiera afrontar su futuro con mayores oportunidades.
García-Pelayo ha aprovechado la ocasión para animar a las Esclavas a continuar desarrollando su labor en Jerez y mantener su compromiso educativo con los jóvenes. «Hoy no termina el camino», ha señalado, expresando el deseo de que la Congregación siga presente en la ciudad y ofreciendo oportunidades de futuro a las nuevas generaciones.
También ha dedicado palabras de agradecimiento a la Hermandad de Humildad y Paciencia por impulsar esta distinción y por la relación de colaboración y cercanía que mantiene con la comunidad religiosa. En este sentido, ha destacado que el trabajo conjunto entre instituciones y colectivos permite alcanzar objetivos beneficiosos para la ciudad.
Más de 140 años de compromiso educativo y social
La delegada de Educación, Nela García, ha sido la encargada de explicar los méritos que justifican la concesión de la Medalla de Oro, dando lectura a la propuesta aprobada por el Pleno municipal el pasado 29 de mayo de 2026.
Entre los argumentos recogidos figura la destacada labor de la Congregación en beneficio de la comunidad y su vinculación continuada con Jerez. García ha puesto el acento en la huella que las religiosas han dejado en varias generaciones a través de la educación y la transmisión de valores.
Asimismo, ha resaltado su dedicación a niños, jóvenes y familias durante más de 140 años, así como su capacidad para adaptarse a los cambios sociales sin renunciar a principios como la solidaridad, el esfuerzo y la atención a las personas más vulnerables.
La Hermandad de Humildad y Paciencia, impulsora del reconocimiento
El hermano mayor de Humildad y Paciencia, David Calvo, ha explicado los motivos que llevaron a la corporación a promover la concesión de esta distinción. Desde la llegada de las Esclavas en 1883, ha señalado, miles de niños y niñas han pasado por sus aulas, manteniendo muchos de ellos un vínculo de orgullo y pertenencia con el colegio.
Calvo ha destacado que la trayectoria de la Congregación representa una historia compartida con numerosas familias jerezanas, tanto por su labor educativa como por su dimensión espiritual. Una relación de cercanía y convivencia con la Hermandad que fue determinante para poner en marcha la iniciativa.
Por su parte, Eva Martín, directora del Colegio Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús, ha reivindicado el legado humano de las religiosas y su influencia en alumnos, familias y profesionales del centro. Ha recordado que la enseñanza impartida durante todo este tiempo ha ido mucho más allá de los conocimientos académicos, incorporando valores como la confianza, el servicio, el perdón y la capacidad de superar las dificultades.
La Congregación recibe la distinción como un compromiso renovado
El cierre de las intervenciones ha correspondido a Rosario Pérez López, superiora provincial de la Congregación, que ha agradecido a la ciudad este reconocimiento y ha querido poner en valor el trabajo cotidiano y silencioso de las religiosas.
La superiora ha subrayado que la medalla representa a cada una de las integrantes de la comunidad y no únicamente a una institución. También ha expresado el agradecimiento de las Esclavas por la acogida recibida desde su llegada a Jerez, una ciudad que, según ha señalado, les ha abierto sus puertas y les ha ofrecido su cercanía, su fe y su calor.
La Congregación acepta así la Medalla de Oro de la Ciudad «con inmensa humildad», pero también como un compromiso renovado con Jerez, después de casi siglo y medio de presencia y servicio.


























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