Deportes
El Lorca Deportiva tumba al Xerez DFC tirando de épica
Un solitario zarpazo de Naranjo en el tramo final castiga a un Xerez Deportivo FC que no supo sacar provecho de su superioridad numérica.
Imagen: Xerez DFC
El fútbol, en su versión más caprichosa y cruel, dictó sentencia en una tarde donde la lógica saltó por los aires. El Lorca Deportiva logró lo que parecía una quimera: vencer por 1-0 al Xerez Deportivo FC tras jugar más de 60 minutos en inferioridad. Una victoria de las que forjan la identidad de un equipo y mantienen viva la llama de la promoción de ascenso.
Resistencia numantina tras el golpe de Willy
El guion del encuentro cambió drásticamente antes de llegar al ecuador de la primera mitad. Una expulsión de Willy, calificada de muy rigurosa por la grada local, dejó al Lorca herido y con un mundo por delante frente a un Xerez DFC que olió la sangre.
A partir de ahí, el partido se convirtió en un monólogo azulino. El equipo jerezano se volcó sobre el área rival, cercando la portería de un Fran Árbol que se erigió en el salvador de los suyos. El asedio era constante y el empate empezaba a parecer un botín valioso dadas las circunstancias del duelo.
El mazo de Naranjo y la fatalidad de Bloch
Sin embargo, cuando el Xerez DFC más apretaba y los locales apenas lograban salir de su campo, estalló la sorpresa. En la única transición ofensiva clara del segundo acto, Williams puso la directa en una cabalgada de potencia y cedió el esférico a Naranjo. El ariete granadino, con la sangre fría que le caracteriza, conectó un disparo impecable que batió a Bloch.
La intrahistoria del gol fue especialmente amarga para el portero visitante: Bloch acababa de entrar al campo y el primer balón que tuvo que tocar fue para recogerlo del fondo de las mallas. Fue el séptimo tanto del "killer" local, un gol que vale tres puntos de oro puro.
Seis minutos de infarto
El tramo final fue un ejercicio de supervivencia extrema. El colegiado añadió seis minutos que se vivieron como una eternidad en el feudo lorquino. El Xerez Deportivo quemó todas sus naves colgando balones al área, pero se topó una y otra vez con el muro defensivo y la seguridad aérea de un Fran Árbol impecable.
Con el pitido final, la alegría desbordada confirmó la hombrada del Lorca. Con esta victoria cimentada en el sacrificio, el equipo no solo suma tres puntos, sino que envía un mensaje directo a sus rivales: este Lorca sabe sufrir y se niega a despertar del sueño del play-off.
Imagen: Xerez DFCEl fútbol, en su versión más caprichosa y cruel, dictó sentencia en una tarde donde la lógica saltó por los aires. El Lorca Deportiva logró lo que parecía una quimera: vencer por 1-0 al Xerez Deportivo FC tras jugar más de 60 minutos en inferioridad. Una victoria de las que forjan la identidad de un equipo y mantienen viva la llama de la promoción de ascenso.
Resistencia numantina tras el golpe de Willy
El guion del encuentro cambió drásticamente antes de llegar al ecuador de la primera mitad. Una expulsión de Willy, calificada de muy rigurosa por la grada local, dejó al Lorca herido y con un mundo por delante frente a un Xerez DFC que olió la sangre.
A partir de ahí, el partido se convirtió en un monólogo azulino. El equipo jerezano se volcó sobre el área rival, cercando la portería de un Fran Árbol que se erigió en el salvador de los suyos. El asedio era constante y el empate empezaba a parecer un botín valioso dadas las circunstancias del duelo.
El mazo de Naranjo y la fatalidad de Bloch
Sin embargo, cuando el Xerez DFC más apretaba y los locales apenas lograban salir de su campo, estalló la sorpresa. En la única transición ofensiva clara del segundo acto, Williams puso la directa en una cabalgada de potencia y cedió el esférico a Naranjo. El ariete granadino, con la sangre fría que le caracteriza, conectó un disparo impecable que batió a Bloch.
La intrahistoria del gol fue especialmente amarga para el portero visitante: Bloch acababa de entrar al campo y el primer balón que tuvo que tocar fue para recogerlo del fondo de las mallas. Fue el séptimo tanto del "killer" local, un gol que vale tres puntos de oro puro.
Seis minutos de infarto
El tramo final fue un ejercicio de supervivencia extrema. El colegiado añadió seis minutos que se vivieron como una eternidad en el feudo lorquino. El Xerez Deportivo quemó todas sus naves colgando balones al área, pero se topó una y otra vez con el muro defensivo y la seguridad aérea de un Fran Árbol impecable.
Con el pitido final, la alegría desbordada confirmó la hombrada del Lorca. Con esta victoria cimentada en el sacrificio, el equipo no solo suma tres puntos, sino que envía un mensaje directo a sus rivales: este Lorca sabe sufrir y se niega a despertar del sueño del play-off.













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